Resumen
La forma en la que la pandemia de COVID-19 está afectando a las personas más vulnerables ha llevado a reflexionar sobre los efectos negativos de la institucionalización. Este trabajo, elaborado por un grupo de expertos europeos, proporciona información sobre el progreso experimentado en cuanto a la desinstitucionalización en 27 países de la Unión Europea en los últimos 10 años. En cada caso, se analizan los principales avances en cuanto a legislación, políticas y sistemas, los cambios experimentados a lo largo del tiempo, así como sus puntos fuertes y áreas de mejora, proporcionando un amplio panorama sobre las situaciones, soluciones y tendencias en cuanto a las modalidades de apoyo y cuidados para las personas con discapacidad, con problemas de salud mental, personas sin hogar, niños, niñas y mayores. Los principales obstáculos que se plantean para implementar un modelo de atención comunitaria, centrado en la persona e individualizado, son la falta de viviendas comunitarias y sociales asequibles; la presencia de grandes grupos de personas en centros residenciales “a pequeña escala”, que perpetúan una cultura segregadora; así como la transferencia generalizada de responsabilidades del nivel nacional al local, que suele ir acompañada de problemas de coordinación.
Palabras clave
Personas mayores, Discapacidad, Enfermedades mentales, Salud mental, Sin techo, Exclusión social, Menores, Migración, Transición, Alternativas, Intervención social, Desinstitucionalización, Transición, Intervención informal, Acogimiento institucional, Promoción, Modelos, Inclusión social, Autonomía personal, Participación social, Apoyo social, Atención individualizada, Atención comunitaria, Necesidades, Bienestar social, Calidad de vida, Políticas públicas, Reforma, Normativa, Tendencias, Evolución, Estudio comparativo, Unión Europea