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Experiencias

Programa Itzalak

Ayuntamiento de Portugalete Bizkaia Creado: 24 Oct 2019 Actualizado: 07 Nov 2019

El Programa Itzalak recurre a las visitas domiciliarias para realizar un diagnóstico individualizado de la situación personal y sociofamiliar de las personas mayores de 80 años empadronadas en Portugalete. En estas visitas, además, se dan a conocer a las personas mayores los programas y prestaciones de los servicios sociales, así como otros recursos comunitarios que pueden resultarles útiles.

Personas destinatarias

Personas de 80 o más años empadronadas en el municipio de Portugalete que no tienen historia social abierta en el Departamento de Bienestar Social.

Objetivos

El objetivo general del programa es conocer la situación de estas personas, saber cómo se encuentran y averiguar si tienen alguna necesidad o precisan de alguna ayuda a la que pueda dar respuesta el ayuntamiento. Los objetivos específicos son:

  • Conocer la situación personal y sociofamiliar de las personas mayores de 80 años.
  • Informar a las personas mayores sobre los recursos y servicios disponibles para ellas.
  • Conocer el nivel de información de las personas mayores acerca de los recursos y servicios mencionados.
  • Detectar y comunicar posibles casos de riesgo o vulnerabilidad.
  • Conocer las condiciones de habitabilidad de los domicilios de las personas mayores.
  • Conocer los recursos comunitarios que las personas mayores tienen en su entorno más próximo.
  • Acercar los servicios sociales al colectivo de personas mayores del municipio.

Metodología

Para llevar a cabo el diagnóstico, una trabajadora y un trabajador social realizan visitas a domicilio aplicando el siguiente procedimiento:

  1. Se solicita al padrón municipal una relación de las personas de 80 o más años residentes en el municipio y se cruzan esos datos con los del Departamento de Bienestar Social del Ayuntamiento para descartar a quienes tienen abierto un expediente.
  2. A través de diversos medios (internet, listines telefónicos), se trata de obtener el número de teléfono de este grupo de personas, dato que no figura en el padrón.
  3. Se les envía una carta nominativa de presentación del programa.
  4. Transcurridos unos días, se les telefonea para concertar las posibles visitas.
  5. Una trabajadora o trabajador social acude a su domicilio, donde recaba datos sobre la situación personal y sociofamiliar de la persona mayor y le ofrece información sobre recursos comunitarios de su zona de residencia (a partir de un catálogo elaborado en el marco del propio programa). Si la persona prefiere acercarse a los servicios sociales de base, el encuentro tiene lugar allí.
  6. Con los datos recabados, se establece un prediagnóstico que proporciona una primera valoración de la situación de la persona (sin riesgo, riesgo leve, riesgo moderado, alto riesgo) y, por lo tanto, de la urgencia de la posible intervención.
  7. Tras la visita, se abre un expediente en el aplicativo informático del Departamento, donde se recoge la información obtenida.
  8. En caso de considerarse necesario, se elabora, conjuntamente con la persona y su entorno familiar, un plan de intervención individualizado.
  9. Por último, se realiza un seguimiento de estas personas mayores para saber si han realizado alguna demanda posterior y, en el caso de que la hubiera, verificar el uso de los recursos propuestos en el plan de intervención.

Durante la entrevista, se utiliza un guion para registrar de forma lo más homogénea posible la información aportada por las personas entrevistadas, así como la obtenida mediante la observación directa. En concreto, se registran:

  • Los datos identificativos de la entrevista y las personas entrevistadas.
  • La situación convivencial.
  • Los familiares y personas de referencia.
  • Información relativa a las relaciones familiares y sociales.
  • La situación sociosanitaria.
  • Información sobre la vivienda.

Alcance

A lo largo de 2018, se realizaron un total 95 entrevistas (77 en domicilios, 7 en los servicios sociales de base y una por teléfono). Se comenzó por las personas que vivían solas y no tenían abierto expediente en los servicios sociales de base, por considerarlas más vulnerables. No obstante, el programa prevé ir ampliando su población destinataria en rondas sucesivas, con vistas a contactar con la totalidad de personas mayores de 80 años del municipio (4.295 en 2018).

En lo que se refiere a los recursos humanos, el programa corrió a cargo de una trabajadora y un trabajador social.

Transferibilidad

De la implementación del programa se han extraído tres lecciones:

  • En la mayoría de los casos, las personas entrevistadas han acogido con interés la información facilitada y agradecen que el Ayuntamiento se preocupe por la situación de las personas mayores del municipio.
  • La presencia de familiares durante las visitas puede resultar positiva, ya que facilita que las personas mayores se sientan seguras.
  • Viendo que algunas personas preferían ser atendidas en los servicios sociales de base, se ha tomado en consideración esta posibilidad a la hora de concertar las entrevistas.